Es un monólogo telefónico-dramático angustioso y existencialista.

El protagonista de esta llamada, que responde a la sigla de T, ha de enfrentarse a terribles adversarios telefónicos en su incesante búsqueda de la verdad y de la responsabilidad.

“Perdida Llamada” parte de un acontecimiento cotidiano, el de una reclamación telefónica por una factura errónea, para luego transitar por derroteros fantásticos pero verosímiles y hablar con la presidenta del consejo de administración de una gran compañía de telecomunicaciones o con la mismísima directora del Fondo Monetario Internacional.

Nuestra “Perdida Llamada” interrumpe una representación de “La voz humana”. Es un monólogo dentro de otro monólogo. Es una llamada de teléfono dentro de otra llamada de teléfono. Es metatelefonía. Es metateatro.

El más célebre monólogo telefónico-dramático es “La voz humana”, escrito por el dramaturgo francés Jean Cocteau en el año 1928. Desde entonces, su terrible historia ha sido representada en teatros de todo el mundo.